Estás ahí, en una banca cualquiera, tomando algo frío con alguien que te hace sentir mariposas, como si regresaras a la infancia. Todo fluye. Las miradas duran más de lo normal. El silencio no molesta. Y aunque en teoría son “solo amigos”, hay una chispa invisible en el aire, como https://bien-22.s3.us-east-2.amazonaws.com/Index.html